En el estadio José Alvalade, el Sporting de Lisboa de Luis Javier Suárez venía con la mentalidad de que para seguir en la competición solo había un camino: remontar el marcador en contra que tenían de 3-0 en la primera vuelta frente al Bodo/Glimt, para así continuar en la Champions League.
En el primer tiempo, el tempo del partido, además de las sensaciones que se emitían, era a favor para el conjunto local; tuvieron varias chances y no aflojaron, mientras el Bodo/Glimt solo se defendía y estaba en una mentalidad de contraatacar. El Sporting solo tuvo una meta en mente, descontar el marcador. A los 34 minutos de juego, el primero, Goncalo Inacio, anota el primer gol de la vuelta y se acaba el primer tiempo, dejando solo una mitad para la posible remontada del Sporting.
Empieza el segundo tiempo, el inicio de una remontada para los libros de historia de la UEFA Champions League, pero también para los del club portugués. A los 61 minutos, Pedro Goncalves anota el segundo gol del partido, asistencia por nada más que el colombiano Suárez, su primera contribución del partido, pero no su última.
Después del gol que dejó en shock al Bodo/Glimt, apostó por cambios para fomentar una defensa más sólida, lo cual no sirvió de mucho; el momento que estaba el conjunto de Portugal fue mucho para los noruegos.
Al minuto 78, silencio, el árbitro se acerca al VAR, a revisar una posible ocasión de penal a favor del Sporting, revisa, y es dado; el local tiene la posibilidad de empatar la serie. El jugador que tiene la responsabilidad, Luis Suárez; el colombiano toma el penal, y anota. Su gol viene en el momento justo; el estado anímico del estadio y de los jugadores está en un momento alto, todo apunta a que una remontada viene. Un anotación y una contribución, una buena noche para el colombiano en Lisboa.
Final del tiempo regular, 3-3, tiempo extra, y el Sporting no aflojó. El Bodo trató de hacer todo lo posible para evitar más goles y anotar los suyos, pero nada sirvió, todo fue sin éxito. Al minuto 92, gol, Maximiliano Araujo; poco después, en el 116, Luis sale ovacionado por la afición, un buen partido del colombiano, ayudando a su equipo en una remontada improbable, pero necesaria para seguir en la Champions, pero no se acaba aquí la historia: minuto 121, quinto y último gol del Sporting; se cierra el telón en el partido de apertura de los octavos de final.
Mirada hacia la selección
Luis Suárez ha demostrado en Europa, especialmente en la liga portuguesa, que es un ‘9’ con alma de ‘10’. Aunque no destaca por su presencia física; su técnica, movilidad y capacidad para asociarse lo convierten en una pieza incómoda para las defensas rivales.
Es rápido, sabe retener el balón y generar juego en ataque; cualidades que lo perfilan como un jugador clave para la selección Colombia en su camino hacia el Mundial. Además, su estilo encaja naturalmente con el de James Rodríguez, quien podría encontrar en él un socio ideal en el frente ofensivo. Juntos, podrían consolidar una dupla con proyección y peso en el ataque del equipo nacional.





