Daniel Muñoz recupera el nivel en momentos cruciales, tanto en el remate de temporada para el Crystal Palace como en la antesala del Mundial de Fútbol de la Selección Colombia. El lateral y carrilero por derecha ya no se perfila como un prospecto importante para los intereses de sus equipos, pues es una realidad desde hace un buen tiempo. Su regularidad en las últimas temporadas en el fútbol inglés es una muestra diáfana de la madera que tiene y de lo que está dispuesto a ofrecer. La versatilidad en su juego por banda, su profundidad y, sobre todo, su carácter, brindan elementos para rotularlo como un jugador sumamente importante.
Un inicio bárbaro
El oriundo de Amalfi, próximo a cumplir 30 años, registró un inicio de temporada furioso, donde tuvo la oportunidad de desplegar un fútbol punzante e intenso, participando en la mayoría de minutos del Crystal Palace e, incluso, conquistando la Community Shield tras haber alzado la FA Cup ante el Liverpool de Slot la temporada pasada. Y no solo fue un tema de club, pues en el primer semestre de la temporada 2025-2026 también participó en tres partidos de la Selección Colombia, uno de ellos el recordado 3-6 contra Venezuela en el Monumental de Maturín.
Sin caer en el fanatismo y patriotismo irracional, en su momento fue considerado como uno de los laterales más destacados del mundo, si no el mejor. Pudimos verlo siendo protagonista por su banda, en la función dual de ataque y defensa. Este reconocimiento, también internacional, no es producto del azar, sino de una interpretación moderna del puesto. Mientras muchos laterales se limitan a cumplir con el recorrido, el antioqueño ha demostrado una lectura de juego que le permite saber cuándo ser un apoyo interior y cuándo castigar la banda.
No todo puede ser perfecto
Muñoz hizo goles, asistencias y, sobre todo, mantuvo un nivel sólido y consistente. Sin embargo, no todo podría ser color de rosa: en el mes de diciembre se sometió a una artroscopia para cuidar su rodilla de cara al Mundial. La intervención fue un éxito y lo dejó incapacitado doce semanas, hasta su retorno en la derrota de su equipo en Stamford Bridge a finales de enero. Cuando empezaba a carburar nuevamente para el remate de la temporada, sufrió una fuerte caída ante los ‘Spurs’ que le afectó el hombro, generando preocupación. Por fortuna, el percance fue menos grave de lo que parecía y pudo retornar a las dos semanas.
Estas interrupciones en su juego parecen haber mermado un poco su curva de rendimiento, lo cual es apenas lógico. Sin embargo, en las últimas presentaciones para ‘Las Águilas’, se ha vuelto a ver un Muñoz intenso, dinámico e irradiando confianza. De hecho, sigue escribiendo historia con el equipo londinense, pues se perfilan como el gran candidato a ganar la naciente Conference League tras ganar la ida de la semifinal ante Shakhtar Donetsk en Cracovia. Esa resiliencia lo coloca nuevamente en la primera línea del fútbol europeo, así sea en una competición de menor categoría.
Jugador de talla ‘Mundial’
De cara a la cita orbital, Muñoz se erige como un estandarte inamovible para la Selección Colombia de Néstor Lorenzo, siendo el hombre que equilibra la balanza emocional y táctica del equipo, es uno de los llamados “intocables”. Sin embargo, el reto para el cuerpo técnico nacional radica en la diferencia de sistemas: mientras que en el esquema de línea de 3 de Glasner en el Palace, Daniel goza de una libertad generosa como carrilero con respaldo a sus espaldas, en la línea de 4 de la Selección Colombia debe ser más selectivo en sus proyecciones.
En el sistema táctico inglés, el colombiano cuenta con centrales y volantes que cubren sus inserciones, permitiéndole ser ese “extremo encubierto” que tanto daño hace, una libertad que en el esquema de Lorenzo requiere de un relevo más sincronizado por parte de los volantes para no quedar expuesto en las transiciones defensivas. Esa ‘mutación’ táctica será, en última instancia, el examen final para que Muñoz se consagre como el lateral total que Colombia necesita para, finalmente, hacer historia de la grande en un Mundial.





