Carlos Darwin Quintero llegó a Millonarios FC como uno de los principales referentes para el semestre. Tras su brillante paso por el Deportivo Pereira, la hinchada azul esperaba a un genio capaz de cambiar el destino de un partido con un solo toque, pero la realidad ha sido muy distinta: críticas, silbidos y un desempeño que ha generado malestar en los aficionados embajadores.
Parece inexplicable que un jugador de su talla perdiera la brújula de un momento a otro. A lo largo de sus presentaciones se le ha visto mayoritariamente errático y desubicado, como si la pesada camiseta de Millonarios le estuviera cobrando factura a su jerarquía, dejando más dudas que certezas. Se resume de forma simple: encarando cuando la jugada pide pase y pasando cuando la jugada pide encarar.
Sin embargo, cuando todo parecía implosionar en el ‘Coloso de la 57’, algo parece haber cambiado en el duelo ante Boston River por Copa Sudamericana. Quintero entró a los 65 minutos y, lejos de la pasividad anterior, se le vio dinámico y logró destrabar el partido con un balón bien colocado. Fue el primer síntoma de recuperación, reforzado por un gol de gran factura en la derrota ante América de Cali.
Con seis finales en el horizonte entre Liga y Sudamericana, el despertar de Quintero no es solo una noticia positiva, sino una realidad clave. Millonarios se juega la temporada en las próximas seis semanas y depende, en gran medida, de que sus refuerzos aparezcan y sean influyentes.
Un inicio opaco
Al revisar los números fríos, el balance hasta ahora es discreto para un jugador de su talla: apenas registra dos goles y dos asistencias. Su primer ‘pase gol’ llegó recién a comienzos de marzo frente a Cúcuta Deportivo. Más allá de destellos aislados ante Pereira y un buen cierre de partido en el 3-0 frente a Nacional, su aporte ha sido escaso. Sin embargo, lo que más preocupa no es la estadística, sino la sensación de extravío en el campo; se le ha visto falto de chispa, inconexo con sus compañeros, fallando pases aparentemente sencillos y perdiendo duelos que solía ganar con solvencia.
A recuperar la memoria futbolística
Es difícil comprender que un futbolista se diluya por completo en un lapso tan corto. En el Pereira, un par de meses antes de su llegada a la capital, Carlos Darwin mostraba sus pinceladas y buen juego, sumado a los 11 goles y 7 asistencias en 2025. Esa jerarquía, aunque hoy cuestionada por el escepticismo general, podría estar reactivándose justo cuando el equipo se queda sin margen de error.
Su rol como ‘nueve y medio’
Más allá de la estadística, el fútbol de Quintero se entiende desde una dinámica flexible entre la creación y la llegada al área. No es un jugador de posición estática y rígida; es un atacante con libertad para flotar en la zona de gestación, romper líneas con pases quirúrgicos y llegar al gol con sorpresa. Es lo que se pudo observar frente al conjunto uruguayo, eso es Carlos Darwin Quintero.
Seis semanas y partidos: el todo o nada
Millonarios camina por la cornisa con un alto riesgo de una nueva eliminación prematura en el torneo local, donde el ‘Embajador’ no depende de sí mismo y de aumentar la pesada deuda internacional que arrastra desde 2012. En este escenario de ‘vida o muerte’, la experiencia y nivel de Quintero son una herramienta importante para el profesor Bustos, quien seguramente recurrirá a él. Seis partidos donde se rescata la temporada o se firma el fracaso.





