El Cúcuta Deportivo 2006-2007: El equipo que volvió de la B y rozó la gloria continental

El recordado Cúcuta Deportivo de Jorge Luis Bernal, jugó en 2007 la semifinal en la primera Copa Libertadores de su historia, tras salir campeón de liga en la edición 2006 - II.

Los equipos del fútbol profesional colombiano, con sus virtudes y dificultades, nos han brindado historias que muchas veces transcienden los títulos y dejan en la memoria del hincha recuerdos imborrables. Los años 2006 y 2007 fueron el escenario de una de esas historias, con un equipo como protagonista: el Cúcuta Deportivo. El “Doblemente Glorioso”, que después de regresar a primera división, conquistó la liga colombiana y llevó su nombre hasta la semifinal de la Copa Libertadores, compitiendo hombro a hombro frente a algunos de los clubes más importantes del continente.

Del ascenso a la primera estrella, en apenas un año

El equipo del Norte de Santander confirmaba su regreso a primera división el 29 de noviembre de 2005. Apenas un año después, el 20 de diciembre de 2006, bajo la dirección de Jorge Luis Pinto, se colgó la primera estrella de su historia, tras consagrarse campeón del Torneo Finalización, donde el empate 1-1 en el estadio Manuel Murillo Toro, le dio la copa a los motilones, quienes en su casa habían hecho la tarea de imponerse 1-0 ante el Deportes Tolima.

El equipo que había vuelto de segunda división, se instaló en la elite del fútbol local y, con su merecida clasificación a la Copa Libertadores 2007, comenzó a escribir aquel relato que superó cualquier expectativa. El Cúcuta afrontó su debut internacional en el grupo 3 con Deportes Tolima, Gremio de Brasil y Cerro Porteño de Paraguay. Un reto para nada sencillo para un club que recién se estrenaba en la máxima competición del continente a nivel de clubes, pero el equipo rojinegro encontró en el estadio General Santander y en el calor de su gente, la formula para transformar la ilusión en realidad.

El partido con Gremio, la victoria que sorprendió a todos

El 11 de abril de 2007 fue uno de los momentos más importantes de esa campaña. El Cúcuta acumulaba tres empates y una derrota en la competición, por lo que dejar escapar más puntos ante Gremio sería fulminante. El equipo brasileño visitó el General Santander y se llevó una gran sorpresa. El Cúcuta ganó 3-1, un resultado que confirmó que el conjunto colombiano tenía argumentos para competirle a los más grandes, y fueron tres puntos fundamentales para mantener el sueño de la clasificación a la siguiente fase.

Esta victoria no fue un hecho aislado. En la última jornada, protagonizó otra victoria memorable al vencer 4-3 al Deportes Tolima en Ibagué. El Cúcuta avanzó a octavos de final y parecía que en cada paso se agigantaba más. Eliminó al Toluca de México con un global 5-3, recordado por una victoria en casa de 5-1. En cuartos de final, le ganó 2-0 en el General Santander a Nacional de Uruguay, y en la vuelta, sacó un empate 2-2 en Montevideo, con goles de Rubén Darío Bustos y Lionard Pajoy. El global de 4-2 sellaba el increíble paso a semifinales, donde iban a afrontar el reto más grande de todos: el Boca Juniors de Miguel Ángel Russo.

El 31 de mayo de 2007, el estadio General Santander vivió una de sus noches más memorables. Boca abrió el marcador por medio de Pablo Ledesma, pero el equipo colombiano reaccionó y encontró en el delantero panameño Blas Pérez a su gran figura. Con dos anotaciones suyas, el Cúcuta le dio la vuelta al encuentro, mientras que Rubén Darío Bustos marcó el 3-1 definitivo, con un golazo de tiro libre. La victoria desató la locura de una ciudad que veía cada vez más cerca la posibilidad de alcanzar algo histórico e inimaginable, la final de la Copa Libertadores.

La hazaña estaba al alcance de sus manos, una ventaja de dos goles le daba la posibilidad al Cúcuta de imponerse ante uno de los gigantes del continente en una instancia de tanta exigencia como una semifinal. Aún hacían falta otros 90 minutos y el equipo colombiano tenia que defender su ventaja en una caldera: La Bombonera.

El sueño se perdió entre la niebla

La vuelta de aquella semifinal quedó marcada por la imagen de una espesa niebla que rondaba por toda La Bombonera. El inicio del encuentro fue una hora después de lo previsto y la cámaras tenían poca visibilidad de lo que transcurría en el juego. En medio de aquel panorama, Boca hizo valer la jerarquía y experiencia. Un recordado tiro libre de Juan Román Riquelme, un gol al minuto 61 de Martin Palermo y el agónico tanto de cabeza de Sebastián Battaglia al minuto 90, sellaron la remontada y el paso a la final para el conjunto xeneize. El Cúcuta se quedó a puertas del partido decisivo, después de una campaña que había superado cualquier expectativa y que había terminado abruptamente ese 7 de junio.

Una historia que no se debe olvidar

Recordar al Cúcuta Deportivo en la Copa Libertadores 2007 es reconocer a un equipo, que lejos de ser un equipo grande en el país, superó los limites de lo futbolísticamente posible. En solo dos años vivimos una historia de ascenso, una primera estrella y una chance real de alcanzar una final continental. Fue un equipo que desafió cualquier pronóstico y demostró que a los equipos más grandes se les puede plantar frente a frente con carácter. La historia no siempre recuerda al segundo, pero el camino del Cúcuta es reconocido y merece seguir siendo recordado por lo que significó.

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