El fútbol femenino sigue creciendo en Colombia y en el mundo, sin embargo aún falta mucho camino para consolidar el profesionalismo y condiciones dignas para todas las jugadoras; la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (ACOLFUTPRO) denunció a través de su web y redes sociales las condiciones que muchas ellas tienen que atravesar para participar de la Liga Betplay Femenina.
La asociación encargada de representar a los futbolistas profesionales en Colombia reveló a través de su web y redes sociales el estatus de muchas jugadoras en la Liga Betplay Femenina, ya que esta permite a los clubes inscribir futbolistas sin un contrato laboral formal, además mencionó que la Asociación ha recibido información de varias jugadoras con lesiones de gravedad que se encuentran desamparas al no contar con un contrato profesional.
Estas jugadoras son inscritas por los clubes bajo la figura de “aficionadas”, a pesar de ser deportistas de alto rendimiento, y en caso de lesionarse, tienen que atravesar su etapa de recuperación sin cobertura de seguridad social, sin el amparo de una Administradora de Riesgos Laborales (ARL) y un futuro deportivo incierto posterior a su recuperación.
La posibilidad de inscribir jugadoras bajo la figura de “aficionadas” está avalada por Dimayor y el Ministerio de Deporte; el Artículo 20 del Reglamento de la Liga Femenina 2026 exige a los clubes inscribir un mínimo de quince (15) jugadoras con un contrato de trabajo, y completar sus plantillas con hasta diez (10) en calidad de “aficionadas”.
Las lesiones, un mayor riesgo para el fútbol femenino
A pesar de que las lesiones son un riesgo contemplado en el deporte de alto rendimiento, estas suelen suponer un mayor riesgo para las futbolistas, principalmente por dos motivos: su frecuencia y la disparidad de los salarios. Respecto a las lesiones, de acuerdo con datos del Instituto Cougat en España, la incidencia de roturas del ligamento cruzado anterior de la rodilla (ACL) es hasta tres veces más elevada que en los hombres que practican el mismo deporte.
La causa de esta mayor incidencia de lesiones viene por la morfología de las mujeres, que tienen una anatomía de pelvis y extremidades inferiores diferente a los hombres, y la falta de desarrollo de calzado deportivo y preparación física enfocada al cuerpo femenino; la bajada y subida de hormonas durante el ciclo menstrual también puede afectar la resistencia muscular.
Esta mayor prevalencia de lesiones, los bajos sueldos de las futbolistas, que en 2023 apenas representaba un salario mínimo ($1,160,000 pesos) y la falta de protección laboral puede truncar la carrera de muchas jugadoras que buscan establecerse en la Liga, dificultando el desarrollo del fútbol femenino en el país.
ACOLFUTPRO cerró su comunicado con un llamado urgente a que se modifique esta norma discriminatoria y que todas las jugadoras de la Liga Femenina tengan un contrato de trabajo, que les de garantías laborales, proteja la salud de las futbolistas y dignifique su trabajo; todo esto para consolidar una verdadera Liga Profesional.





