Intolerancia en la Bundesliga: segundo ataque a árbitro alemán reabre el debate sobre la homofobia en el fútbol

Pascal Kaiser recibió una fuerte agresión por segunda vez en su casa y ni siquiera el día internacional contra la homofobia en el fútbol lo salvó de ello.
Pascal Kaiser - Árbitro alemán

Durante la fecha 20 de la Bundesliga, Colonia (Köln FC) le ganó a Wolfsburgo 1-0 con un gol de Linton Maina a los 26 minutos del primer tiempo. Además de la victoria, la ciudad celebró con aplausos y euforia cuando el árbitro Pascal de 27 años, se arrodilló en la gramilla para pedir la mano en matrimonio a su novio Moritz quien aceptó la propuesta. El escenario estaba lleno, 50,000 espectadores fueron testigos del acto de amor. La tribuna se emocionó tanto que los ánimos se extendieron hasta cantar el primer y único gol del partido en el estadio RheinEnergieStadion de Colonia, la ciudad que históricamente ha sido más abierta a la diversidad sexual en Alemania.

 Sin embargo, los halagos y la exposición mediática del árbitro provocó que hinchas no identificados o simplemente ciudadanos intolerantes, ficharan su casa ―días después de la declaración romántica― para buscarlo allí y golpearlo fuertemente a inicios de febrero.  Los ataques han sido contra Pascal pero golpean a toda la ciudad y conmocionan a un país que actualmente lucha contra la creciente derecha tradicional homófoba que discrimina y arrincona sin aparente consecuencia fiscal o penal. El segundo hecho ocurrió hace un par de días en pleno Carnaval de Colonia, cuando la ciudad se une en fraternidad y festividad en las calles.

Aunque el primer ataque fue noticia y recorrió los titulares de varios países, parece no haber mayor temor a las secuelas sociales. Se desconoce si estos nuevos victimarios son las mismas personas que lo agredieron previamente. La policía está enterada del acoso constante que vive Kaiser y por orden deben vigilarlo, sin embargo tardaron más de media hora en llegar, según informó el medio francés L’equipe sobre este segundo asalto.

El 17 de mayo es el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia a nivel mundial (IDAHOBIT), pero es el 19 de febrero cuando se conmemora el Día internacional contra la homofobia en el fútbol y casos como el de Kaiser, recuerdan lo importante de tener una fecha en el calendario en medio de todos los partidos de las ligas activas. Aún en el siglo XXI que avanza, la pluralidad sexual y de género sigue siendo discriminada y mal vista en el deporte más visto del mundo. Poco más de solo una decena de jugadores y jugadoras han hablado abiertamente del tema, pues las consecuencias son en la mayoría de los casos rechazo, aislamiento y el fin de la carrera sin importar la habilidad deportiva.

El mártir detrás de la lucha contra la homofobia en el fútbol

La historia de este día nació de la mano ―o el pie― del jugador Justin Fashanu. El primer hombre en el mundo del fútbol en declararse abiertamente homosexual en 1990 y quien fue en su época el traspaso más caro hasta entonces por un futbolista de raza negra. Ese mismo año en que vivió su acto de liberación personal más grande, marcó el declive de su trayectoria después de haber jugado en el país cuna del deporte con equipos como el Norwich City y Nottingham Forest.  

Bajo la luz de los reflectores brilló el reconocimiento de Justin Fashanu en la liga inglesa, destacó rápidamente por su físico y la potencia que tenía en la sangre; nacido en el Reino Unido e hijo de inmigrantes nigerianos, Fashanu tuvo cientos de seguidores en el país en los años ochentas y noventas. Por otro lado, en la sombra y por varios años se mantuvieron declaraciones falsas en su contra, acoso y amenazas por parte de sus compañeros, su entrenador e incluso su hermano quien también era jugador de fútbol. Agotado por la discriminación indirecta que vivía a causa de los rumores sobre su vida personal, Justin decidió hacer pública su homosexualidad por medio de una entrevista en un periórico inglés. Valiente y arriesgado pues se atenía a la estigmatización ahora confirmada y replicada por la prensa. Tras su declaración nada mejoró.

Se trasladó a Estados Unidos y fue acusado de abuso sexual; regresó a Inglaterra entonces para terminar su vida un sábado 02 de mayo de 1998 tras colgarse en el techo de un garaje abandonado. Fue víctima de la discriminación y el rechazo. En su nota decía “me he dado cuenta de que ya he sido declarado culpable. No quiero dar más preocupaciones a mi familia y a mis amigos. Espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida; al final encontraré la paz”.

Nunca se encontraron pruebas de su supuesto abuso a menores en Estados Unidos. Su hermanó se arrepintió y se afligió tanto por su error que hoy en día su hija (sobrina del protagonista) tiene una fundación en nombre de su tío y jugador de fútbol Justin Fashanu.

Foto: Archivo Justin Fashanu sobre el campo e imagen de archivo portada diario “The Sun”

Salud mental también es tener una sexualidad libre y plena

La salud mental toma cada vez más relevancia dentro y fuera de la cancha. Estudios de la organización FIFPRO indican que el 9% de futbolistas profesionales sufre depresión, 7% ansiedad y 23% trastornos del sueño. En exjugadores, estas cifras aumentan (28% sueño, 13% depresión, 11% ansiedad). Presión extrema por el rendimiento, críticas públicas, miedo al fracaso, inestabilidad contractual y lesiones graves son solo algunas de las causas que relacionan los jugadores a sus cambios y afectaciones en su salud mental, ahora sumemos la aparente relevancia de su identidad de género, que aunque no juega ningún papel en las habilidades pareciera un actor más en el campo de juego. 

La homosexualidad aún es tabú. La salud mental también. Aún hoy el 96% de las futbolistas creen que sus compañeras ocultan problemas de salud mental, y el 90% no se sentiría cómoda contándolo, señala un informe de futpro.es. En futbolistas juveniles, actualmente la prevalencia de síntomas ansiosos y depresivos puede ser alarmantemente alta, en algunos casos superando el 70% en contextos competitivos de alto riesgo.

Hace 36 años, Fashanu fue el pionero en abordar el tema  y aunque casi han pasado cuatro décadas, no han habido muchos o muchas más que hayan hecho lo mismo. Por descarte o asunción, el miedo a perder contratos, ser rechazados o acosados y golpeados como el árbitro Pascal Kaiser o las constantes denuncias de jugadores como Josh Cavallo denotan que la lucha por espacios seguros en el fútbol en pleno Siglo XXI sigue vigente.

Los y las valientes de la era contemporánea

Pese a los efectos generalmente negativos, aún hay jugadores y jugadoras, personajes del arbitraje y entrenadores que deciden osadamente vivir su vida en plenitud, aquí un pequeño reconocimiento a ellos y ellas:

Fútbol masculino

  • Jakub Jankto (2023): Reveló ser gay mientras jugaba cedido por el Getafe CF en el Sparta de Praga.
  • Jake Daniels (2022): Delantero del Blackpool FC (segunda categoría inglesa), primer futbolista británico en activo en salir del armario desde 1990.
  • Josh Cavallo (2021): Centrocampista del Adelaide United en la A-League de Australia.
  • Collin Martin (2018): Jugador del Minnesota United y posteriormente de San Diego Loyal (EE.UU.).
  • Andy Brennan (2019): Jugador del South Melbourne FC (Australia).
  • Robbie Rogers (2013): Tras declararse homosexual, fichó por LA Galaxy.
  • Thomas Hitzlsperger (2014): Exjugador alemán que pasó por equipos como el Aston Villa, Stuttgart, Lazio y West Ham.
  • Justin Fashanu (1990): Primer futbolista profesional en declarar su homosexualidad; jugó en equipos como el Norwich City y Nottingham Forest. 

Fútbol Femenino

  • Megan Rapinoe: Estrella de la selección de EE.UU. y del OL Reign.
  • Mapi León, Teresa Abelleira, Ivana Andrés, Irene Paredes, Alba Redondo: Jugadoras referentes de la Selección Española y sus respectivos clubes (FC Barcelona, Real Madrid).
  • Pernille Harder y Magdalena Eriksson: Futbolistas del Chelsea que visibilizan su relación.
  • Casey Stoney: Exjugadora de la selección inglesa y entrenadora. 

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