El “partido que nadie quería jugar” terminó regalando un espectacular e inolvidable 6-4 en el Hard Rock Stadium de Miami. Inglaterra se devoró a una Francia pasiva durante el primer tiempo, construyendo una ventaja implacable de 4-0 que parecía sentenciar el bronce de forma prematura. Sin embargo, la segunda mitad trajo una revolución total liderada por Kylian Mbappé para defender el orgullo de la escuadra gala.
Durante los primeros 45 minutos, los Tres Leones expusieron todas las carencias defensivas de Les Bleus. Con un Bukayo Saka encendido y letal, los ingleses se marcharon al descanso con un rotundo 0-4 a favor. El rostro de desolación e incluso las risas nerviosas de incredulidad en el banquillo francés reflejaban el impacto de la catástrofe.
Para el complemento, la desconcertante pasividad de los galos se transformó en pura rebeldía competitiva. Comandados por Mbappé, recortaron distancias de forma frenética con goles de Bradley Barcola, Ousmane Dembélé y un doblete de su máxima estrella. Inglaterra terminó sufriendo el acecho, pero liquidó el 4-6 definitivo gracias a Bukayo Saka y Jude Bellingham en el tiempo añadido.
La victoria de Inglaterra les otorgó una medalla de bronce que premia su ambición inicial y su contundencia ofensiva. El encuentro, además, marcó el cierre definitivo de la histórica era de Didier Deschamps en el banquillo de Francia. A pesar del trago amargo de la derrota, el duelo por el tercer puesto del Mundial 2026 quedará grabado para siempre en los libros de oro del fútbol internacional.
Un partido memorable para la Copa del Mundo y Mbappé
Más allá del resultado adverso y del dolor por quedarse fuera del podio, la tarde en Miami se transformó en una jornada de tintes legendarios para el fútbol moderno. Un partido que suele ser de trámite terminó rompiendo marcas que llevaban décadas intactas, impulsado por la voracidad de Mbappé, que no sabe de treguas; el rol asistidor de Michael Olise y el festival ofensivo de ambas escuadras.
A continuación, repasamos las impresionantes marcas que convirtieron este choque en un capítulo único de la historia de los Mundiales:
- Máximo goleador histórico: Con sus dos anotaciones en este compromiso, Kylian Mbappé alcanzó los 22 goles en 22 juegos en Copas del Mundo. Con esta cifra superó oficialmente la marca absoluta de 21 goles que ostentaba el argentino Lionel Messi, que mañana puede alcanzar o nuevamente superar.
- Bota de Oro: El atacante y capitán galo firmó su décimo gol en la presente edición del certamen. Gracias a esto, se distanció en la tabla de anotadores para asegurar el galardón individual de manera solitaria.
- Fiesta de goles: El marcador final de 4-6 (resultado inédito) convirtió este duelo en el partido por el tercer lugar con mayor cantidad de anotaciones en toda la historia de los Mundiales. Asimismo, por primera vez desde la Copa del Mundo de España 1982, en un partido no se veían 10 o más goles, desde el mítico Hungría 10-1 El Salvador.
- 56 años después: Un jugador volvió a anotar al menos 10 goles en un mismo Mundial; el último había sido el alemán Gerd Müller, en México 1970.
- Hito de Bukayo Saka: El delantero inglés del Arsenal se transformó en el segundo jugador de la historia en marcarle un hat-trick a Francia en un Mundial. El único que lo había logrado previamente fue Pelé en la edición de 1958.
- Fenómeno Olisé: El extremo francés se convirtió en el jugador con más asistencias en una misma Copa del Mundo (7 en 2026), dejando atrás un registro del legendario Pelé (6 en México 1970).
- Media docena: Por primera vez en su rica historia en los Mundiales, Francia encajó 6 goles en un mismo partido. La última vez que les habían marcado 6 tantos a los galos fue en 1960, derrota 6-2 ante Suiza en un amistoso disputado en Basilea.
- Killer inglés: Jude Bellingham superó a Gary Lineker y, con 7 goles, es el jugador de su Selección que más goles ha marcado en un Mundial. Superando también a Harry Kane, que marcó 6 en Rusia 2018 y 6 en Norteamérica 2026.
- Récord de efectividad: Según Sofascore, este choque rompió el récord del total de goles esperados (xG) más alto de todo el campeonato, registrando un impresionante 5,7 en ataque.
“Fue una hermosa aventura”, declaró Didier Deschamps en la rueda de prensa pospartido que marcó su marcha del combinado francés tras 14 años en el cargo.





