El atletismo ha experimentado una transformación impresionante en el siglo XXI, especialmente en la prueba reina del fondo: el maratón. A lo largo de los años, los mejores corredores del mundo han reducido progresivamente los tiempos, acercándose a una barrera que durante décadas parecía inalcanzable: las dos horas, y ahora, ocurrió en la Maratón de Londres 2026.
Todo comenzó con el fondista marroquí Khalid Khannouchi, quien en 2002 marcó 2:05:38 en Londres. Desde entonces, el atletismo vivió una evolución constante con figuras como el keniata Paul Tergat (2:04:55) y el etíope Haile Gebrselassie (2:03:59), quienes llevaron el récord a nuevos límites.
El atletismo de fondo ha estado dominado por corredores africanos, especialmente de Kenia y Etiopía. Nombres como Patrick Makau, Wilson Kipsang y Dennis Kimetto fueron claves en la progresión del récord mundial.
Este dominio no solo refleja talento, sino también una cultura profundamente arraigada en el atletismo, donde correr es parte del día a día.
El atletismo y la barrera de las dos horas
Romper la barrera de las dos horas es considerado uno de los mayores hitos en la historia del atletismo. Según expertos, mantener un ritmo constante durante 42,195 km requiere una combinación perfecta de resistencia, estrategia y fortaleza mental.
Un hito logrado por dos corredores, el keniata Sabastian Sawe (1:59:30) ganador de la Maratón de Londres 2026, y por el etíope Yomif Kejelcha (1:59:41) quien ocupó el segundo lugar de esta carrera el 26 de abril.
Para hablar de atletismo y maratón es inevitable no mencionar al celebre Eliud Kipchoge. El keniano llevó el récord mundial a 2:01:09 en Berlín 2022, consolidándose como el mejor maratonista de la historia.
Además, protagonizó uno de los momentos más icónicos de este deporte al romper la barrera de las dos horas (1:59:40) en el desafío INEOS, aunque no homologado oficialmente por la World Athletics.
El atletismo continúa desafiando los límites humanos, y todo indica que el futuro traerá marcas aún más impresionantes.
Atletismo femenino: récords, impacto social y liderazgo global
Entretanto, el atletismo femenino ha vivido una evolución tan impresionante como la masculina, especialmente en el maratón. Durante años, las marcas avanzaron de forma progresiva hasta alcanzar niveles históricos, con figuras que han redefinido los límites del rendimiento.
La gran referencia actual es la etíope Tigist Assefa, quien estableció un récord mundial de 2:11:53 en Berlín 2023, marcando un antes y un después en el atletismo femenino. Su actuación no solo rompió registros, sino que evidenció el salto de calidad en la preparación y profesionalización de las atletas.
Antes de ella, nombres como la keniana Brigid Kosgei (2:14:04 en Chicago 2019) y la inglesa Paula Radcliffe (2:15:25 en Londres 2003) dominaron distintas eras del atletismo, consolidando el crecimiento de la disciplina.
Pero el impacto del atletismo femenino va mucho más allá de los cronómetros. En la actualidad, son muchas las atletas que lideran causas sociales, desde la igualdad de género hasta el acceso al deporte en comunidades vulnerables. Su visibilidad ha contribuido a transformar el atletismo en un espacio más inclusivo y representativo.
Factores clave detrás de la mejora de los tiempos
La evolución del récord mundial de maratón no es casualidad. Existen varios factores determinantes según la World Athletics:
- Entrenamiento científico: planificación avanzada y control del rendimiento
- Tecnología en calzado: zapatillas como las Adidas Adizero Adios Pro Evo 3 han revolucionado el running
- Nutrición y recuperación: estrategias optimizadas para el máximo rendimiento
- Circuitos más rápidos: ciudades como Berlín y Londres favorecen marcas históricas





