Nick Kyrgios: el ‘dopado’ del tenis que deja un caso para el estudio

El australiano siempre había criticado con dureza a los jugadores que daban positivo y ahora se le ha caído el discurso.
Nick Kyrgios en un partido de tenis

El tenista australiano Nick Kyrgios fue suspendido tras dar positivo por cocaína en un control antidopaje. Lejos de excusarse, el propio deportista reconoció su error y pidió disculpas públicas. “Cometí un gravísimo error y asumo toda la responsabilidad por ello”, señaló el jugador. La sustancia por la que fue sancionado fue metabolito de cocaína, un hallazgo que además deja otras conclusiones interesantes por analizar.

El metabolito se forma cuando el cuerpo procesa y descompone la cocaína, y es una sustancia que permanece mucho tiempo después de que la droga original desaparece. La muestra fue examinada en el organismo del australiano el pasado lunes 22 de junio, tras un partido en el ATP de Mallorca. Es decir que perfectamente podría haberse saltado ese partido si la noche anterior había tenido algún desfase. No lo hizo, y corrió con la mala suerte de tener que rendir un control ante la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA, por sus siglas en inglés).

Y acá viene el otro punto clave del análisis: el control antidopaje en el tenis se hace mediante pruebas sorpresa y en plena competencia. Es decir, los tenistas del circuito ATP pueden ser examinados en cualquier momento —tanto en los torneos como en sus lugares de residencia o entrenamiento— sin previo aviso, según lo establezca la ITIA.

El metabolito hallado en Nick se llama benzoilecgonina, y si bien no potencia el rendimiento deportivo, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) lo considera un “estimulante”, por lo que está prohibido aunque se consuma de manera recreativa. La ITIA adopta e incorpora de forma directa la lista de sustancias prohibidas de la AMA en su propio Programa Antidopaje del Tenis, y si un laboratorio halla un resultado analítico adverso, la ITIA usará esa evidencia científica para abrir una investigación formal, tal y como ocurrió con el tenista.

Un caso de incongruencias

Cuando al tenista italiano Jannik Sinner lo sancionaron por un dopaje involuntario, tras una contaminación accidental de su fisioterapeuta, Kyrgios fue enfático al afirmar: “Esto es repugnante para nuestro deporte. Da una imagen horrible”. Pasaron 2 años desde aquella frase del australiano, que parece haber servido solo de ‘fachada’, pues él —al contrario de lo que le criticó a Sinner— terminó dando positivo. Y peor aún, porque en su caso, según las autoridades y el propio jugador, no hubo contaminación involuntaria como en el caso del italiano.

De esta manera, a Nick se le ha caído su discurso contra “los tenistas dopados que hacían trampas” porque, aunque no consumiese la cocaína pensando en mejorar su rendimiento en la pista, lo cierto es que este positivo mancha al tenis y como el mismo asegura: “da una imagen horrible”

“Llegué a abusar del alcohol y las drogas. Aquello se salió de control. Estaba solo, deprimido y negativo. Aparté a mi familia y amigos, confesó el australiano en 2022.

Un talento tirado a la basura

El finalista de Wimbledon, a quien muchos jóvenes y niños tienen por ídolo, le dio la estocada final a una carrera que venía de más a menos, y no precisamente por pasar la barrera de los 30 años, sino porque nadie esperaba que cometiera el error que tanto juró nunca hacer. Para muchos, incluso, se les cayó el ídolo, y nadie logra entender que se arriesgara a dar positivo de esta manera.

No se conoce con exactitud la sanción, pero ante un caso similar, Daniel Evans pagó en 2017 doce meses fuera de las pistas. Según varios reportes, la de Kyrgios iría de 2 a 4 años, tiempo suficiente para que este error le cueste el final de su carrera. Su destino está en manos de la ITIA. Se le cayó el discurso, y le toca asumir las consecuencias mientras su tiempo en el tenis se agota.

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