Sencia ha estado en boca de todos durante los últimos días debido a la lamentable gestión en el cuidado del césped del estadio Nemesio Camacho El Campín, situación que provocó la reprogramación de última hora del partido entre Millonarios y Once Caldas, y, más recientemente, del encuentro de hoy entre Independiente Santa Fe y Jaguares.
El calendario de conciertos en el “Coloso de la 57” tiene en aprietos a la Dimayor y a los equipos de la capital colombiana, al no contar con las garantías acordadas por contrato, para que el espectáculo del fútbol se pueda llevar a cabo de la mejor manera. Eduardo Méndez, presidente de Santa Fe, habló en una entrevista con el periodista Carlos Antonio Vélez sobre las afectaciones a nivel económico que ha sufrido su equipo a raíz de los incumplimientos por parte de Sencia.
Uno de los puntos más relevantes que tocó la entrevista fue la final de la Liga Betplay Femenina, disputada entre Independiente Santa Fe y Deportivo Cali. Méndez ya había manifestado su inconformidad por el traslado del partido de ida, programado para el miércoles 23 de septiembre, al estadio La Independencia de Tunja, luego de que Sencia restringiera la realización de cualquier encuentro deportivo en El Campín, debido al montaje para la doble fecha de conciertos de la banda surcoreana BTS. Según el presidente cardenal, fue una medida que nunca fue notificada. Además, durante la entrevista de este jueves, aseguró que el club dejó de recibir más de 700 millones de pesos. Asimismo, señaló que entre gastos de hospedaje y transporte, jugaron en perdidas el partido de vuelta en Cali.
A su vez, se suman a las afectaciones el partido por Copa Colombia que Santa Fe tuvo que jugar en Mosquera el pasado domingo, y la devolución del dinero de boletas, correspondiente al partido ante Jaguares. Frente a este panorama, Méndez confirmó que el club está recibiendo asesoría jurídica y contable, adelantando un análisis que determine realmente cuáles son los daños y perjuicios que han provocado los constantes incumplimientos de Sencia en la administración del estadio, que tienen en serias dificultades a los dos grandes equipos de la capital.
Crece la preocupación y la incertidumbre sobre cómo los próximos conciertos, programados para octubre y noviembre, podrían afectar la programación de partidos en El Campín, especialmente ante la posibilidad de que Santa Fe, Millonarios o ambos equipos jueguen las fases finales. En principio, entre el 17 y el 21 de octubre se deberían disputarse tres encuentros, pero el panorama no es nada alentador, con el preocupante estado de la cancha.
La situación reabre el debate sobre las alternativas que tendrán los clubes a futuro: ¿deberán buscar otro escenario para sus partidos?¿Es viable que construyan sus propios estadios? Es un mar de interrogantes que mantienen en vilo a ambas instituciones, antes las dudas de no saber si, en una fase determinante de la competición, puedan contar con el acompañamiento de su hinchada. La relación con Sencia atraviesa un momento de evidente tensión. En su afán de darle importancia a otro tipo de eventos, les ha quedado grande la responsabilidad de brindarle prioridad y condiciones dignas al fútbol profesional en el estadio. Mientras Sencia no responda a lo que fue prometido, la ruptura entre ambas partes seguirá profundizándose.





