Bogotá Runner se prepara para cambiar la forma en que se realizan las carreras atléticas. La decisión se conoció esta semana, después de una mesa de concertación entre el Distrito y habitantes de Teusaquillo que reclamaron por los constantes cierres viales alrededor del Parque Simón Bolívar y sectores como La Esmeralda, Pablo VI y El Quirinal. La cuestión no fue, ni será, dejar a un lado el deporte y la recreación, sino repensar dónde y cómo realizar eventos masivos sin paralizar la movilidad. El calendario de lo que resta del 2026 se verá afectado.
La Alcaldía de Carlos Fernando Galán prepara una nueva resolución, trabajada entre las secretarías de Gobierno y Movilidad y el IDRD, para modificar la reglamentación vigente, luego de manifestaciones en la altura del kilómetro 12 de la carrera Allianz. El objetivo es descentralizar las carreras y evitar que buena parte de ellas siga concentrándose en Teusaquillo y los alrededores del Simón Bolívar. Calmando los ánimos de los corredores, anunciaron que no se trata de acabar con el running: pero en noviembre solo habrá dos carreras en lugar de las tres programadas inicialmente. Se busca continuar el atletismo, pero que sus recorridos encuentren espacios más adecuados para convivir con la ciudad y todos sus habitantes.
“Si uno se pone en los zapatos de los habitantes del sector, tienen mucha razón; llevo casi 10 años corriendo y las carreras están centralizadas allá (…) para nosotros -que estamos en el mundo del running- el cambio resulta positivo porque soluciona el problema de ellos y nos da una oportunidad para experimentar nuevos recorridos en la ciudad” comenta al respecto John Cortés, atleta amateur bogotano.
Aunque en Agosto, en vísperas del cumpleaños número 488 de la ciudad el Distrito lanzó “Bogotá Running” un micrositio pensado para convertirse en el punto de encuentro digital de quienes encuentran en el running una forma de bienestar, integración y disfrute de la ciudad para fortalecer la cultura del deporte, promover hábitos de vida saludable y conectar a la comunidad corredora, hoy se hacen estos anuncios de modificaciones igualmente para la comunidad; la comunicación deberá llegar próximamente a todos y todas las habitantes.
Un negocio deportivo que mueve miles de corredores
Las cifras muestran que el impacto de este rubro no es menor. Según la Secretaría de Gobierno, Bogotá realiza cerca de 26 carreras atléticas al año, lo que significa que prácticamente la mitad de los domingos tiene alguna competencia en sus calles. Durante el último año, alrededor de 172.000 personas participaron en estas jornadas deportivas. La mayoría de los recorridos vuelve una y otra vez sobre los mismos corredores de Teusaquillo y el entorno del Parque Simón Bolívar.
La dimensión económica también explica por qué el Distrito no puede simplemente cancelar estas competencias. La agenda atlética genera actividad para organizadores, logística, seguridad, transporte, servicios médicos, montaje, comercio y otros sectores. Como referencia, el IDRD reportó que la Media Maratón de Bogotá generó más de 4.300 empleos y proyectó ingresos superiores a $50.000 millones en 2025; además, el Distrito ha señalado que su agenda reúne más de 30 competencias y más de 250.000 asistentes.
El conflicto aparece cuando esa actividad deportiva se concentra en una misma zona. Para los habitantes de Teusaquillo, los cierres pueden extenderse durante buena parte de la mañana y coincidir con la ciclovía dominical. Residentes han denunciado dificultades para entrar y salir de sus barrios, afectaciones al comercio, ruido y problemas incluso para el paso de ambulancias. El reclamo no es contra los corredores, sino contra una organización que, según la comunidad, termina trasladando el costo de la fiesta deportiva a quienes viven allí.
Además, el domingo tiene una particularidad que vuelve más importante estas modificaciones: es uno de los días en que muchos bogotanos aprovechan para desplazarse por la ciudad sin las restricciones habituales del pico y placa. Cuando varias vías son cerradas simultáneamente por una carrera, esa libertad de movilidad puede verse reducida durante horas. Para los vecinos, el problema se agrava cuando la información sobre los cierres no llega con suficiente anticipación a toda la ciudadanía.
¿Qué cambiará para las carreras y los runners?
El primer cambio ya tiene fecha. Después de la mesa de concertación del 21 de octubre, el Distrito anunció que durante noviembre solamente se realizarán dos carreras en Teusaquillo, por lo que se modificará el recorrido de una de las tres que estaban previstas inicialmente. Para el resto de 2026 hay siete competencias programadas y entre cuatro y cinco estaban contempladas en esta localidad; por eso, la Alcaldía busca negociar ajustes con los organizadores.
La siguiente etapa será definir nuevos recorridos y establecer límites para la concentración de carreras por zona. La resolución todavía está en elaboración y aún no existe una fecha definitiva para su expedición ni se han anunciado los sectores que recibirían las competencias. Para los corredores esto puede significar cambios de ruta, horarios o sedes durante las próximas pruebas; para la ciudadanía, la apuesta es reducir los cierres repetidos. El desafío será encontrar el punto medio: Bogotá Runner sí, pero no siempre en el mismo lugar y a costa de la misma movilidad.
Respecto a Bogotá Running, el reto mayor es la comunicación total del nuevo portal; ya que si bien la plataforma se ha popularizado paulatinamente entre los corredores aficionados y profesionales, los habitantes no familiarizados con el mundo runner no conocen las rutas, las fechas, ni la geografía de las pistas dispuestas para las competiciones, mucho menos los cierres y cambios viales, resultando en una inminente afectación de sus actividades durante la fecha del evento.





