Ya hay resultados. El día D del medio mandato en las elecciones en Estados Unidos dejaron importantes cambios en el Congreso y los gobiernos estatales. En una jornada marcada por el avance demócrata, la participación de exatletas y figuras provenientes del deporte también llamó la atención, ya que antiguos jugadores profesionales, medallistas paralímpicos y entrenadores decidieron cambiar los escenarios deportivos por la contienda electoral: su ventaja es ya ser reconocidos, pero el verdadero desafío comienza después de ganar: transformar la experiencia, la disciplina y el liderazgo deportivo en propuestas para gobernar y legislar.
La relación entre deporte y política tiene antecedentes importantes en la historia estadounidense. Hay más de 20, pero uno de los ejemplos de exatletas estadounidenses más conocidos es Bill Bradley, exjugador de los New York Knicks y campeón de la NBA en dos oportunidades, quien posteriormente llegó al Senado por Nueva Jersey. También está Jack Kemp, exquarterback de la NFL y posteriormente congresista, quien impulsó iniciativas económicas y tuvo influencia en el debate político nacional. Estos dos casos sumados a los de origen latinoamericano como Joe Baca y Raúl Castro quienes fueron exitosos en sus cargos hace unos años de la historia estadounidense, sus historias aquí.
¿Quiénes fueron los protagonistas de esta temporada electoral? Entre las figuras elegidas hubo representantes de diferentes disciplinas y los dos partidos políticos estadounidenses. También hubo un par de victorias latinas destacadas y otras que corresponden a la música y no al deporte: el cantante tejano Bobby Pulido consiguió un escaño en Texas. Su triunfo muestra que la popularidad cultural también puede convertirse en capital político para las comunidades latinas.
¿Quiénes son los deportistas que se lanzaron a la contienda electoral de 2026?
Dentro de la comunidad latina, el ganador es el demócrata David Morales, de 28 años, quien fue elegido alcalde de Providence en las recientes elecciones. Nació en Soledad, California, y es hijo de una inmigrante mexicana originaria de Monterrey, Nuevo León. Antes de concentrarse en su carrera política, compitió como luchador profesional en la Renegade Wrestling Alliance, una empresa independiente de Rhode Island, donde utilizaba el personaje de The Commissioner, un político antagonista, y llegó a conquistar campeonatos. Fue elegido representante estatal por el Distrito 7 de Providence y, este año, derrotó al alcalde en ejercicio para llegar al gobierno municipal. Su victoria lo convertirá en el primer alcalde mexicano-estadounidense de la ciudad y en el más joven de su historia.
Otra gran victoria deportiva fue para Josh Turek, demócrata de Iowa y uno de los protagonistas de la jornada. Cuatro veces paralímpico y ganador de dos medallas de oro en baloncesto en silla de ruedas, derrotó a la republicana Ashley Hinson y consiguió un escaño en el Senado estadounidense. Su victoria permitió a los demócratas recuperar una curul y se convirtió en una de las sorpresas electorales más importantes de la noche. Turek, quien nació con espina bífida, también ha desarrollado una trayectoria de servicio público y defensa de las personas con discapacidad.
En Texas, Colin Allred volvió a ganar terreno político. El demócrata, antiguo linebacker de los Tennessee Titans de la NFL, derrotó al republicano Patrick Gillespie en el distrito 33 y regresará a la Cámara de Representantes. Allred jugó cuatro temporadas en el fútbol americano profesional, hasta que una lesión en el cuello terminó con su carrera en 2010. Después estudió Derecho y construyó una trayectoria política que incluyó tres periodos consecutivos en el Congreso y una candidatura al Senado en 2024. Esta vez consiguió una victoria contundente, con cerca del 80 % de los votos.
El otro gran fichaje republicano llegó desde el béisbol. Mark Teixeira, antiguo primera base de las Grandes Ligas, ganó el distrito 21 de Texas y ocupará el escaño que deja Chip Roy. Derrotó a la demócrata Kristin Hook en una competencia ajustada. Durante sus 14 temporadas en la MLB jugó para Texas Rangers, Atlanta Braves, Los Angeles Angels y New York Yankees, equipo con el que ganó la Serie Mundial de 2009. Tres veces All-Star y autor de 409 jonrones, Teixeira se retiró en 2016 y ahora llevará su discurso conservador al Congreso, con el respaldo político de Donald Trump.
El cuarto nombre es Tommy Tuberville, republicano y antiguo entrenador de fútbol americano universitario, quien ganó la gobernación de Alabama frente al demócrata Doug Jones. Aunque su trayectoria política ya incluía un escaño en el Senado desde 2021, su reconocimiento inicial llegó desde los banquillos: dirigió durante 21 temporadas a equipos como Auburn, Ole Miss, Texas Tech y Cincinnati, con un balance de 159 victorias y 99 derrotas. Su llegada al gobierno estatal confirma que el prestigio construido en el deporte universitario también puede convertirse en una plataforma electoral de peso.
Joe Baca y Raúl Castro, los pioneros de las canchas a la arena política
Nacido en Belen, Nuevo México, en 1947, Joe Baca fue jugador de béisbol semiprofesional antes de desarrollar una extensa carrera política. Su trayectoria deportiva no corresponde a la de una estrella de las Grandes Ligas, pero sí representa un vínculo documentado entre el deporte y la política. En 1979 fue elegido para la junta directiva del distrito de colegios comunitarios de San Bernardino; posteriormente llegó a la Asamblea de California en 1992 y al Senado estatal en 1998. En 1999 ganó una elección especial para ocupar un escaño en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde permaneció hasta enero de 2013. Durante su paso por el Congreso presidió el Caucus Hispano y trabajó en asuntos de educación, agricultura, empleo y derechos de las comunidades latinas. Años después regresó a la política local: fue concejal de Rialto entre 2022 y 2024 y asumió como alcalde de esa ciudad en 2024.
Raúl Héctor Castro nació en Cananea, Sonora, México y emigró con su familia a Arizona durante su infancia. En la universidad se destacó como deportista: obtuvo una beca de fútbol americano, fue capitán de los equipos de atletismo y boxeo y, bajo el apodo de Douglas Destroyer, mantuvo un récord invicto como boxeador universitario, con numerosos triunfos por nocaut. Sin embargo, su carrera profesional se desarrolló en el derecho y la diplomacia. Fue fiscal del condado de Pima, juez y embajador de Estados Unidos en El Salvador y Bolivia. En 1974 ganó la elección para gobernador de Arizona y se convirtió en el primer mexicano-estadounidense elegido para ese cargo. Gobernó entre 1975 y 1977, cuando dejó el puesto para asumir como embajador estadounidense en Argentina. Su historia es uno de los ejemplos más claros de un deportista de origen mexicano que llegó a ocupar una de las posiciones políticas más importantes de un estado estadounidense.





